Un incendio o una inundación son los siniestros con mayor impacto en los datos de una empresa. La sala de servidores inundada, el armario de cintas carbonizado, los discos duros ennegrecidos por el humo y empapados por los extintores de agua o espuma. La reacción instintiva es asumir que todo está perdido. No es así: los platos magnéticos de un disco duro resisten temperaturas muy superiores a las que destruyen su electrónica; las cintas LTO pueden sobrevivir a inundaciones si no se secan incorrectamente; y los chips NAND de un SSD pueden leerse aunque la carcasa esté fundida. Esta guía técnica explica qué ocurre dentro de cada soporte durante un siniestro, qué hacer en las primeras horas críticas, cómo coordinar con seguros y peritaje, y cuál es el proceso real de laboratorio para recuperar los datos.
Datos clave — Recuperación tras incendio o inundación
- HDD: Los platos de aluminio o vidrio resisten hasta 600 °C. La electrónica (PCB) se destruye a partir de 150 °C, pero los datos siguen en los platos.
- SSD / NAND flash: Los chips de memoria sobreviven en muchos casos aunque la carcasa esté parcialmente fundida — se leen en modo chip-off.
- Cintas LTO / DLT: La cinta magnética soporta hasta ~100 °C si no se deforma; la principal amenaza es el agua y los residuos del extintor.
- Extintores de CO₂: Generalmente los más seguros para el soporte magnético. Los de polvo seco y espuma dejan residuos abrasivos o corrosivos que complican la recuperación.
- Ventana crítica: Las primeras 24–48 horas son decisivas — especialmente para soportes mojados por agua o espuma del extintor.
- Coste orientativo: 400 € – 4.000 € + IVA según el soporte, el tipo de siniestro y la extensión del daño.
- Seguros: Emitimos informe pericial técnico para reclamaciones — muchas pólizas multirriesgo de empresa cubren recuperación de datos.
- Diagnóstico: Gratuito y sin compromiso. Solo pagas si recuperamos tus datos.
Daños por incendio: lo que pasa dentro del disco
Un incendio en una sala de servidores o en una oficina expone los discos duros a tres tipos de daño simultáneos: calor directo, humo y gases de combustión, y el agente extintor usado para apagar el fuego. Entender cómo actúa cada uno es fundamental para saber qué puede recuperarse y qué no.
El calor: qué destruye primero y qué sobrevive
La placa de circuito impreso (PCB) de un disco duro comienza a sufrir daños irreversibles por encima de 150–180 °C. Los plásticos del conector SATA se funden a partir de 200 °C, y los componentes soldados de la PCB —chips de control, condensadores, bobinas— se destruyen o se desueldan. Sin embargo, los platos donde están almacenados los datos son una historia muy distinta. Los discos modernos usan platos de aluminio (fundición a 660 °C) o de vidrio de borosilicato (fusión a más de 820 °C) recubiertos de una capa magnética de óxido de hierro o de cobalto de apenas 10–20 nanómetros. Esa capa magnética comienza a perder su orientación magnética —el proceso se llama desmagnetización térmica o superparamagnetismo térmico— a temperaturas superiores a 300–400 °C según el tipo de medio.
La conclusión práctica es que en la mayoría de los incendios de oficina o sala de servidores, donde la temperatura puede alcanzar 400–600 °C en los primeros 10 minutos pero rara vez supera los 700 °C de forma mantenida, los platos de un disco duro pueden haber sobrevivido magnéticamente aunque su PCB esté completamente destruida, el conector fundido y la carcasa exterior deformada.
El humo y los gases de combustión
El humo que penetra por el filtro de presión del disco (el pequeño orificio de compensación de presión que tienen todos los discos HDD) introduce partículas de hollín y compuestos químicos ácidos procedentes de la combustión de plásticos, cables PVC y materiales de construcción. El hollín es abrasivo y conductor. Los ácidos del humo atacan la capa protectora de carbono que cubre la capa magnética de los platos —una capa de apenas 1–3 nm que es la última línea de defensa antes de la superficie magnética real. Si esa capa de carbono se deteriora, los platos pueden seguir siendo legibles en un primer intento pero degradarse rápidamente durante el proceso de imagen si los cabezales arrastran restos de hollín.
El agente extintor: el factor decisivo
El tipo de extintor usado tiene un impacto enorme sobre la recuperabilidad de los datos:
- CO₂ (dióxido de carbono): El mejor escenario para los soportes de datos. No deja residuos físicos ni químicos. El choque térmico puede ser severo (−78 °C al salir del extintor), pero no introduce contaminantes que comprometan la limpieza posterior en sala limpia.
- Agua nebulizada o sprinklers: Apagan el fuego pero mojan toda la infraestructura. El resultado combina los daños por incendio con los daños por agua descritos en la siguiente sección. El agua de los sprinklers suele estar a presión y contiene aditivos anticongelantes que son corrosivos.
- Polvo seco ABC: Muy efectivo contra incendios pero deja un residuo pulverulento de fosfato de amonio monobásico que es higroscópico (atrae la humedad del ambiente) y ligeramente ácido. Ese polvo penetra por cualquier abertura del disco y es altamente abrasivo. Un disco expuesto a polvo seco es uno de los escenarios más complejos de recuperar en sala limpia.
- Espuma AFFF: Apaga el fuego con una capa de espuma que contiene surfactantes y agua. Los residuos de espuma sobre los platos y la PCB son difíciles de limpiar y pueden interferir con la conductividad eléctrica de los circuitos.
El enfriamiento brusco y la condensación post-incendio
Cuando el incendio se apaga y la temperatura cae desde varios cientos de grados hasta la temperatura ambiente, los discos sufren un choque térmico y la humedad del ambiente condensa sobre las superficies internas aún calientes. Esa condensación introduce agua en el interior del disco en el momento en que los componentes aún están calientes —la combinación más destructiva para la PCB. Por eso es fundamental no encender los equipos después de un incendio, aunque parezcan estar físicamente bien.
Daños por agua e inundación: sal, barro y contaminantes
Una inundación que alcanza la sala de servidores es una emergencia de datos de primer orden. A diferencia de un disco que cae al agua, en una inundación los equipos pueden permanecer sumergidos durante horas o días, lo que cambia radicalmente el alcance del daño.
La corrosión electroquímica: acelerada por las sales disueltas
El agua de inundación rara vez es agua pura. Suele arrastrar agua del alcantarillado (con cloratos, sulfatos y materia orgánica), barro con partículas abrasivas, y en zonas costeras o en inundaciones con agua de mar, sal a concentraciones que pueden superar 35 gramos por litro. Todos estos compuestos actúan como electrolitos que aceleran la corrosión de la PCB incluso con el disco apagado. Los iones cloruro son especialmente destructivos sobre el cobre de las pistas de circuito: forman cloruro de cobre, un compuesto que se expande y levanta las pistas, creando circuitos abiertos permanentes.
Los depósitos minerales sobre los platos
Cuando el agua que ha entrado en el interior del disco se evapora —ya sea por el calor residual del ambiente, por el sol o simplemente con el paso del tiempo— los minerales disueltos cristalizan sobre la superficie de los platos. Esos cristales tienen bordes afilados con una dureza de 2–7 en la escala de Mohs. La capa magnética del disco, protegida solo por 1–3 nm de carbono, no tiene ninguna resistencia ante esos cristales. Cuando el disco intenta arrancar y los platos giran a 5.400–7.200 RPM con el cabezal a 3–8 nm de distancia de la superficie, el primer contacto con un cristal mineral causa un head crash que raya la pista y destruye los datos en esa zona de forma permanente e irreversible.
El barro y las partículas en suspensión
El barro introduce partículas sólidas de tamaño variable —desde coloides de arcilla de 1–2 micras hasta granos de arena de 0,05–2 mm. Un disco duro tiene un filtro de recirculación de aire interno que elimina partículas de más de 0,3 micras, pero ese filtro trabaja cuando el disco está operativo y el aire circula. Con barro húmedo obturando el filtro de presión y los orificios de la carcasa, las partículas quedan depositadas directamente sobre los platos y los cabezales. La limpieza de estos depósitos en sala limpia es una de las operaciones más delicadas del proceso de recuperación.
La degradación diferida: por qué actuar en las primeras 24 horas
Un disco inundado que se deja sin actuar entra en un proceso de degradación diferida que es predecible y acelerado. En las primeras 24 horas, la corrosión de la PCB es incipiente y el laboratorio puede limpiar los componentes y salvar la electrónica. Entre las 24 y las 72 horas, la corrosión avanza hasta componentes críticos y los depósitos minerales comienzan a cristalizar. A partir de las 72 horas, la PCB puede ser irrecuperable (necesitará un donante) y los platos pueden tener depósitos que han comenzado a atacar la capa de carbono protectora. A partir de una semana, la tasa de éxito cae sustancialmente aunque no a cero.
Qué hacer en las primeras horas tras el siniestro
El protocolo de actuación en las primeras horas tras un incendio o inundación puede ser la diferencia entre recuperar el 90% de los datos o el 20%. Las reglas son simples pero no siempre evidentes en el caos de un siniestro.
1. No encender ningún equipo bajo ningún concepto
Es la regla más importante y la que más frecuentemente se viola. Después del susto del incendio, el primer instinto es verificar qué ha sobrevivido encendiendo los equipos. Esa decisión puede destruir en segundos lo que el laboratorio podría haber recuperado en días. Un disco con la PCB húmeda por el agua de los sprinklers, encendido para "ver si arranca", cortocircuita los chips de control en el primer arranque. Un disco expuesto al polvo del extintor, encendido para "comprobar el estado de los datos", introduce ese polvo abrasivo entre los cabezales y los platos en el momento en que comienzan a girar. No encender.
2. Inventariar y etiquetar todos los soportes afectados
Antes de tocar nada, fotografía el estado de cada dispositivo in situ. Esas fotografías son relevantes para la compañía de seguros y para el perito. Etiqueta cada disco o cartucho de cinta con su contenido si lo conoces (servidor principal, copia de seguridad, archivo de clientes) para que el laboratorio pueda priorizar la recuperación de los más críticos para la continuidad del negocio.
3. No secar los soportes mojados
Los discos duros y cartuchos de cinta mojados no deben secarse antes de llegar al laboratorio. El secado sin limpiar los contaminantes primero cristaliza los depósitos minerales sobre las superficies sensibles. Si los soportes están mojados por agua de inundación sucia, lo más correcto es guardarlos en bolsas herméticas ligeramente húmedas y transportarlos al laboratorio lo antes posible. El laboratorio tiene los solventes y el ambiente de sala limpia para hacer la limpieza correctamente antes de cualquier intento de recuperación.
4. No limpiar los soportes por cuenta propia
No uses aire comprimido sobre un disco expuesto al polvo del extintor — solo redistribuye las partículas abrasivas y puede introducirlas más profundamente. No limpies los platos de un disco abierto con papel o pañuelos — cualquier tejido que no sea microfibrilla de grado electrónico raya la superficie. No uses agua del grifo para limpiar un disco — añade minerales sobre los ya existentes. El laboratorio dispone de agua destilada deionizada, alcohol isopropílico al 99,9% y sala limpia ISO 5 para hacer esa limpieza sin dañar lo que queda.
5. Contactar el laboratorio para recogida urgente
Un laboratorio profesional ofrece recogida urgente con mensajero en toda España y puede coordinarse con la compañía de seguros para la gestión del siniestro. El servicio urgente incluye diagnóstico en 2–4 horas desde la llegada del soporte y priorización de los activos más críticos. Llama al 900 899 002 para coordinar la recogida y recibir instrucciones específicas sobre cómo conservar los soportes hasta que llegue el mensajero.
Servidores RAID dañados por fuego o agua
Un servidor RAID en una sala de servidores afectada por un siniestro plantea una complejidad adicional: no es un disco, son varios, y la información de cómo reconstruir el array —los parámetros del controlador RAID— puede haberse perdido con el hardware.
El mito de la redundancia RAID frente a siniestros físicos
El RAID 1, RAID 5 o RAID 6 protege los datos frente al fallo individual de uno o varios discos en condiciones normales de operación. No protege frente a siniestros físicos que afectan simultáneamente a todos los discos del array —que es exactamente lo que ocurre en un incendio o una inundación. Si todos los discos del servidor están en el mismo armario y ese armario se inunda o se quema, el RAID no aporta tolerancia al fallo porque todos los discos han sufrido el mismo daño al mismo tiempo. La recuperación de un RAID siniestrado es fundamentalmente más compleja que la de un disco individual.
Qué información se pierde con el controlador dañado
La cabecera del array RAID —también llamada metadata del RAID— contiene los parámetros que el controlador utiliza para reconstruir los datos: el orden de los discos en el stripe (qué disco es el primero, el segundo, el tercero), el tamaño del bloque de stripe, la dirección del stripe (izquierda-asimétrica, derecha-simétrica, etc.), el nivel de paridad y el offset de inicio de los datos en cada disco. Cuando el controlador se destruye en el incendio, esa información puede haberse almacenado también en la metadata de los propios discos —o puede no estarlo, dependiendo del fabricante del controlador. El laboratorio debe reconstruir esos parámetros por análisis forense de los propios discos.
Proceso de recuperación de RAID siniestrado
El proceso tiene varias fases diferenciadas:
- Recuperación individual de cada disco: Antes de intentar reconstruir el array, el laboratorio trata cada disco de forma independiente: limpieza de PCB, apertura en sala limpia si es necesario, sustitución de cabezales si están dañados, e imagen sector por sector de cada unidad. Este paso puede tardar de 2 a 5 días por disco según el grado de daño.
- Análisis forense de los parámetros RAID: Con las imágenes de todos los discos disponibles, el laboratorio utiliza software especializado (PC-3000 RAID, ReclaiMe Pro) para analizar los patrones de datos y reconstruir los parámetros del array: stripe size, disk order, parity rotation. En casos complejos este análisis puede llevar 1–3 días adicionales.
- Reconstrucción virtual del array: Una vez determinados los parámetros, se realiza una reconstrucción virtual del array a partir de las imágenes —sin involucrar los discos físicos originales. El sistema de ficheros (NTFS, ext4, XFS, ZFS según el sistema operativo del servidor) se reconstruye sobre esa imagen virtual.
- Extracción y verificación de archivos: Los archivos se extraen de la imagen reconstruida y se verifican: bases de datos, documentos, correos electrónicos, imágenes de máquinas virtuales. Se genera un informe con el listado completo de archivos recuperados y los no recuperables.
Tiempos y costes para RAID siniestrado
| Tipo de RAID y siniestro | Coste estimado | Plazo |
|---|---|---|
| RAID 1 (2 discos), incendio leve, PCB dañada sin apertura sala limpia | 800 – 1.200 € + IVA | 3 – 6 días |
| RAID 5 (3–4 discos), inundación, apertura sala limpia en varios discos | 2.000 – 3.500 € + IVA | 5 – 10 días |
| RAID 6 / RAID 10 (4–8 discos), incendio grave, sustitución de cabezales | 3.000 – 5.500 € + IVA | 7 – 14 días |
| NAS Synology / QNAP con discos SSD, inundación o incendio | 1.500 – 4.000 € + IVA | 4 – 10 días |
Cintas LTO, DLT y DAT: recuperación tras siniestro
Las cintas magnéticas son el soporte de backup más utilizado en entornos empresariales medianos y grandes. Su resistencia a los siniestros es sorprendentemente alta en algunos aspectos —y sorprendentemente vulnerable en otros.
Resistencia térmica de las cintas: mejor de lo que parece
Las cintas LTO-7, LTO-8 y LTO-9 están fabricadas con una cinta de poliéster (PET) de base recubierta de partículas magnéticas de bario ferrita (BaFe). El PET comienza a deformarse a partir de 120–150 °C y se funde a unos 250 °C. La temperatura de Curie del BaFe —la temperatura a la que pierde permanentemente su magnetización— es de aproximadamente 450 °C. Esto significa que una cinta LTO expuesta a un incendio de moderada intensidad puede haber sufrido deformación del sustrato (PET arrugado o fundido) sin haber perdido la información magnética. Si la deformación no afecta al ancho de banda de la cinta ni a la pista de servo que controla el seguimiento, la cinta puede ser leída en laboratorio.
Las cintas DAT (DDS) y DLT más antiguas usan óxido de hierro (γ-Fe₂O₃) como medio magnético, con temperaturas de Curie similares. Sin embargo, su sustrato de cinta es más delgado y más vulnerable a la deformación térmica.
El agua y los residuos del extintor: la principal amenaza
Paradójicamente, el mayor riesgo para las cintas en un siniestro no es el fuego sino el agua usada para apagarlo. Una cinta LTO mojada no está necesariamente dañada —el medio magnético es razonablemente resistente al agua si la cinta no se ha secado con depósitos minerales. El protocolo correcto para cintas mojadas es no dejarlas secar al aire. Deben guardarse húmedas en bolsas herméticas y llevarse al laboratorio. El laboratorio las limpiará, las rebobinará cuidadosamente y evaluará la integridad del sustrato antes de intentar la lectura.
El polvo seco del extintor es la peor amenaza para las cintas: las partículas de fosfato de amonio monobásico son abrasivas y se incrustán en las ranuras de la cartula y en la superficie de la cinta. Una vez contaminada, la cinta puede pasar por la cabeza lectora y rasgar los cabezales de lectura del drive, haciendo la recuperación imposible sin una limpieza previa especializada.
Proceso de recuperación de cintas siniestradas
El laboratorio usa drives de lectura de la misma generación que la cinta (LTO-7, LTO-8, LTO-9) modificados para operar a velocidades reducidas y con mayor tolerancia a errores. En cintas con deformación del sustrato, el técnico puede intentar recuperar sectores específicos de la cinta repasándola manualmente en zonas de alta prioridad. Los datos se extraen en formato RAW y se reconstruye el sistema de archivos de la cinta (LTFS o el formato propietario del software de backup: Veeam, Veritas NetBackup, IBM Spectrum Protect).
Coste de recuperación de cintas LTO tras siniestro
| Tipo de cinta y daño | Coste por cartucho | Notas |
|---|---|---|
| LTO-6/7/8/9 mojada (agua dulce), sin deformación del sustrato | 250 – 450 € + IVA | Alta tasa de éxito si no se secó al aire |
| LTO expuesta a calor moderado (<150 °C), sin deformación | 300 – 550 € + IVA | Depende de la integridad del servo track |
| LTO con deformación del sustrato o exposición al polvo del extintor | 500 – 900 € + IVA | Requiere limpieza previa y lectura sector a sector |
| DAT / DLT antigua, incendio grave o inundación prolongada | 350 – 700 € + IVA | Menor disponibilidad de drives compatibles |
SSD y memorias flash expuestas al fuego o agua
Los SSD son en algunos aspectos más resistentes que los HDD a los siniestros físicos —sin partes móviles, sin dependencia de la aerodinámica de los cabezales— pero presentan sus propias vulnerabilidades específicas.
Resistencia al calor: los chips NAND son más resistentes que la PCB
Los chips de memoria NAND flash están encapsulados en resina epoxi o cerámica que les proporciona protección mecánica y térmica. La temperatura máxima operativa de un chip NAND es de 70–85 °C, pero la temperatura máxima de no funcionamiento —la temperatura a la que los chips pueden sobrevivir sin perder los datos almacenados— es significativamente mayor: muchos fabricantes especifican retención de datos hasta 150–200 °C en las fichas técnicas industriales. El controlador del SSD y los condensadores de la PCB son mucho más vulnerables: fallan por encima de 150 °C y pueden causar un cortocircuito que dañe permanentemente los chips si el SSD estaba encendido en el momento del incendio.
La consecuencia práctica es que en un incendio de oficina o sala de servidores donde las temperaturas alcanzaron 300–500 °C, los chips NAND pueden haber sobrevivido incluso si la PCB del SSD está completamente destruida y la carcasa parcialmente fundida. Esos chips se leen en laboratorio mediante la técnica chip-off: se desoldan los chips de la PCB dañada y se leen directamente con lectores especializados de NAND flash.
SSD con cifrado: la clave no se pierde con el incendio
Los SSD modernos (Samsung 860/870/980, WD Black, Crucial MX500 y la mayoría de los SSD de empresa) incluyen cifrado AES-256 de hardware. La clave de cifrado no se almacena en los chips NAND sino en el controlador del SSD. Si el controlador se destruye en el incendio, la clave puede haberse perdido. Sin embargo, en muchos casos el controlador no está completamente destruido —solo dañado eléctricamente— y el laboratorio puede intentar recuperar la clave o el acceso usando técnicas específicas de ingeniería de firmware.
SSD NVMe soldados en placa base: el escenario más complejo
Los portátiles y muchos servidores modernos usan SSD NVMe con chips NAND directamente soldados sobre la placa base (formato BGA). En un siniestro grave, si la placa base está dañada pero los chips NAND sobrevivieron, el laboratorio puede desoldar los chips individuales y leerlos en modo chip-off. Es un proceso de alta especialización técnica que requiere equipo de soldadura de infrarrojos y programadores de NAND específicos para cada fabricante de chips (Samsung, Hynix, Micron, Toshiba/Kioxia).
Memorias flash de otros formatos: tarjetas SD, CompactFlash, USB
Las tarjetas SD, CompactFlash y los pendrives USB usan la misma tecnología NAND flash y tienen una resistencia similar al calor. Una tarjeta SD expuesta a un incendio puede tener el plástico de la carcasa fundido pero los chips de memoria internos legibles. El proceso chip-off se aplica del mismo modo.
Coordinación con seguros y peritaje
Un siniestro que afecta a los datos de una empresa tiene dos dimensiones paralelas: la técnica (recuperar los datos) y la económica (reclamar al seguro el coste de los equipos y de la recuperación). Gestionarlas correctamente desde el primer momento evita problemas posteriores con la aseguradora.
Qué cubre una póliza multirriesgo de empresa
Las pólizas multirriesgo de comercio u oficina suelen incluir coberturas específicas para daños a equipos electrónicos por incendio, explosión, inundación y agua de extinción. La cobertura típica incluye:
- El valor de reposición del equipo físico (servidor, disco, sistema de cintas).
- Los gastos de recuperación de datos, si se contrató la cobertura de "pérdida de datos" o "recuperación de información" — no siempre está incluida por defecto.
- Los daños por paralización del negocio (lucro cesante), si se contrató esa cobertura.
Es importante revisar la póliza antes de asumir que la recuperación de datos está cubierta. Muchas pólizas cubren el hardware pero no el coste específico de recuperación de datos. Tu corredor de seguros puede aclarar qué partidas están cubiertas y cuál es el procedimiento de reclamación.
El informe pericial técnico: qué es y para qué sirve
La aseguradora puede requerir un informe pericial técnico que certifique el estado de los equipos afectados, las causas del daño y la valoración de los datos perdidos. Ese informe debe ser emitido por una empresa técnica especializada —no por el propio afectado. En RecuperaTusDatos emitimos informes periciales técnicos que incluyen:
- Descripción del estado físico de cada soporte (con fotografías de laboratorio).
- Diagnóstico de la causa del daño (calor, agua, polvo extintor, combinación).
- Valoración de la recuperabilidad de los datos y el proceso técnico necesario.
- Presupuesto desglosado que sirve como justificación para la reclamación al seguro.
- Certificación de los datos recuperados y los no recuperados (con hash MD5/SHA-256 de los archivos entregados).
Cadena de custodia y confidencialidad
En siniestros empresariales, los datos afectados pueden incluir información confidencial de clientes, contratos, bases de datos o propiedad intelectual. El laboratorio debe firmar un acuerdo de confidencialidad (NDA) antes de comenzar el trabajo. Todos los discos y soportes se tratan con cadena de custodia documentada: registro de entrada, número de caso asignado, log de todos los procesos realizados. A la entrega de los datos, se firma un acta de entrega y todos los soportes de trabajo del laboratorio son sobrescritos con proceso certificado.
Proceso de recuperación en laboratorio y precios
El proceso de recuperación de datos tras un siniestro combina las técnicas de recuperación de daño físico, daño lógico y, en los casos más graves, ingeniería de firmware y análisis forense. El proceso estándar tiene cinco fases.
Fase 1: Recepción, inventario y diagnóstico inicial (día 1)
Todos los soportes se reciben, se fotografían e inventarían. Se asigna un número de caso y se generan etiquetas de trazabilidad. El técnico realiza una inspección visual detallada: estado de la PCB, presencia de hollín, depósitos de extintor, deformaciones térmicas, signos de humedad. Se determina el orden de trabajo según la criticidad de los datos y el grado de daño. El diagnóstico completo se entrega en 2–4 horas para casos urgentes y en 24 horas para casos estándar.
Fase 2: Limpieza y preparación de los soportes (días 1–3)
Los soportes se limpian antes de cualquier intento de lectura. Para HDD: limpieza de PCB con IPA 99,9%, evaluación de componentes dañados, sustitución de chips si es necesario. Para discos que han entrado en contacto con agua o residuos del extintor en su interior: apertura en sala limpia ISO 5, limpieza de platos con agua destilada deionizada y paños de microfibrilla de grado electrónico, evaluación y sustitución de cabezales si están dañados o contaminados. Para cintas: limpieza del cartucho, evaluación del sustrato, limpieza de la cinta en bobina.
Fase 3: Imagen sector por sector (días 2–5)
Con el soporte limpio y preparado, se realiza la imagen forense usando PC-3000 UDMA (para HDD), PC-3000 Flash (para SSD y flash), o drives de lectura especializados (para cintas). El proceso de imagen es multipasada: primero se leen las zonas sin error, luego se reintentan las zonas con errores de lectura con parámetros ajustados. Para RAID, el proceso se realiza en paralelo sobre todos los discos del array. El porcentaje de sectores leídos se monitoriza y se informa al cliente.
Fase 4: Reconstrucción del sistema de ficheros y extracción (días 4–7)
A partir de la imagen sector por sector se reconstruye el sistema de ficheros. En RAID, primero se reconstruye el array virtual y luego el sistema de ficheros sobre él. La extracción de archivos se realiza con PC-3000 Data Extractor, R-Studio o herramientas especializadas según el sistema de ficheros (NTFS, ext4, HFS+, APFS, XFS, ZFS). Los archivos se comprueban: los documentos se abren, las bases de datos se montan, las imágenes se verifican visualmente.
Fase 5: Entrega, informe y destrucción segura (día final)
Los datos recuperados se entregan en un disco externo nuevo o por transferencia segura SFTP. Se emite el informe técnico detallado con el listado de archivos recuperados, los no recuperados y la causa. Si la aseguradora requiere informe pericial, se emite en ese momento. Los soportes de trabajo del laboratorio (imágenes intermedias) se destruyen con sobrescritura certificada. Solo pagas si recuperamos tus datos.
Tabla de precios orientativos para siniestros
| Soporte y tipo de siniestro | Coste estimado | Plazo |
|---|---|---|
| HDD individual — incendio leve (PCB dañada, sin apertura sala limpia) | 400 – 600 € + IVA | 2 – 4 días |
| HDD individual — incendio grave o inundación (apertura sala limpia) | 600 – 1.000 € + IVA | 3 – 7 días |
| SSD / NVMe — incendio, chip-off si necesario | 500 – 1.200 € + IVA | 3 – 8 días |
| Servidor RAID (4–6 discos) — incendio o inundación | 2.000 – 4.500 € + IVA | 5 – 12 días |
| Cinta LTO (por cartucho) — siniestro moderado | 250 – 550 € + IVA | 2 – 5 días/cartucho |
| Cinta LTO — siniestro grave (deformación, polvo extintor) | 500 – 900 € + IVA | 3 – 7 días/cartucho |
| Siniestro múltiple (varios servidores + cintas) — gestión integral | Presupuesto a medida | Prioritario con SLA acordado |
Preguntas frecuentes
No enciendas los equipos. No intentes limpiarlos. Llama al 900 899 002 (gratuito, 24 horas). Diagnóstico gratuito, recogida urgente en toda España, informe pericial para el seguro y solo pagas si recuperamos tus datos.