Agua y disco duro es una combinación urgente. Las primeras horas son críticas: lo que hagas (o no hagas) en los próximos 30 minutos puede ser la diferencia entre recuperar los datos o perderlos para siempre. Hay mitos que circulan en internet —el truco del arroz, el secador de pelo— que en la práctica destruyen la posibilidad de recuperación. Esta guía explica qué ocurre exactamente cuando el agua entra en contacto con un disco duro, qué debes hacer de inmediato, por qué ciertos consejos populares son peligrosos, y cómo trabaja un laboratorio profesional para recuperar los datos cuando el tiempo ya ha corrido en tu contra.
Datos clave — Disco duro mojado o dañado por agua
- Acción inmediata n.º 1: Apaga el dispositivo de inmediato — no lo reinicies, no lo vuelvas a encender para "ver si funciona"
- Mito peligroso: El arroz NO funciona — no absorbe la humedad interior del disco con la velocidad necesaria y sus partículas pueden empeorar el daño
- Otro mito peligroso: El secador de pelo introduce calor no controlado que acelera la corrosión y puede deformar los platos
- Ventana crítica: Las primeras 24-48 horas antes de que comience la corrosión activa del PCB y los depósitos minerales en los platos
- Agua salada: Mucho más corrosiva que el agua dulce — la acción debe ser más rápida (ventana de 6-12 horas)
- Agua dulce limpia: Mejor escenario — puede mantenerse viable hasta 48-72 horas si el disco se conserva húmedo y sin encender
- Tasa de éxito: 40-70% dependiendo del tiempo transcurrido, tipo de agua y si el disco fue encendido mientras estaba mojado
- Coste en laboratorio: 400-1200€ + IVA (más caro que recuperación estándar por la complejidad del proceso de limpieza)
- Diagnóstico: Gratuito — informe exacto antes de comprometerte con el trabajo
Los primeros 30 minutos: lo que hagas ahora lo cambia todo
Cuando el agua entra en contacto con un disco duro o con el dispositivo que lo contiene —un portátil, un disco externo, un NAS doméstico— el reloj empieza a correr de forma inmediata. La reacción correcta en los primeros 30 minutos puede multiplicar las probabilidades de recuperar los datos. La reacción incorrecta puede hacerlos irrecuperables en minutos.
Lo que debes hacer de inmediato
La prioridad absoluta es eliminar la fuente de energía lo antes posible. Si es un portátil, desconéctalo de la red eléctrica y retira la batería (si es extraíble) inmediatamente. No esperes a que se apague de forma ordenada — la seguridad de los datos en este momento es secundaria respecto a cortar la corriente. Si es un disco externo conectado por USB, desconéctalo del cable. Si es un NAS o servidor, corta la alimentación.
¿Por qué es tan crítico cortar la corriente? Un disco duro en funcionamiento con agua en su interior es una combinación letal para los datos. La corriente eléctrica acelera de forma dramática la corrosión electroquímica en los componentes de la placa de circuito (PCB) del disco. Lo que en seco sería corrosión progresiva de días o semanas, en presencia de corriente eléctrica y agua puede completarse en minutos. Cada segundo con el disco encendido mientras está húmedo quema componentes de la PCB que serán necesarios para la lectura de los datos.
Conserva el disco en la posición correcta
Una vez apagado, no sacudas el disco ni lo pongas boca abajo. Si hay agua en su interior —lo que es más probable en un disco externo o en un portátil sumergido que en un disco de escritorio— los movimientos bruscos pueden desplazar el agua hacia zonas que aún estaban secas. Mantén el disco en posición horizontal y estable.
No dejes que se seque al aire
Este punto es contraintuitivo pero importante: un disco mojado no debe dejarse secar al aire libre antes de ir al laboratorio. El agua que se evapora deja atrás los minerales y sales que contenía. Si el agua era del grifo, del mar o de una inundación, esos depósitos minerales quedan cristalizados sobre la superficie de los platos, la cabeza lectora y el interior del mecanismo. Una vez secos, esos depósitos son tan abrasivos como el polvo de silicio. Cuando el disco vuelva a girar, los rascarán los platos y destruirán la capa magnética.
El protocolo correcto si el disco estuvo sumergido en agua sucia, salada o mineral: mantenlo ligeramente húmedo dentro de una bolsa cerrada herméticamente y llévalo al laboratorio lo antes posible. El técnico utilizará agua destilada y alcohol isopropílico de grado electrónico para limpiar antes de intentar cualquier operación.
Por qué el truco del arroz no funciona: la física detrás del mito
El consejo de "meter el teléfono/disco en un bol de arroz" está tan extendido que mucha gente lo aplica automáticamente. Es comprensible: el arroz sí es absorbente, el consejo viene de fuentes aparentemente fiables, y hacer algo —cualquier cosa— parece mejor que no hacer nada. Pero en el caso de un disco duro, el truco del arroz es activamente dañino.
Por qué el arroz no absorbe la humedad interior de un disco
El arroz absorbe humedad del ambiente por ósmosis —funciona cuando el dispositivo está en contacto directo con el exterior y la humedad puede migrar hacia el arroz. Un teléfono moderno tiene juntas de goma y sellos que limitan esa migración; un disco duro tiene una carcasa metálica cerrada con un filtro de aire y juntas de precisión. El interior del disco no está en contacto directo con el ambiente exterior —el arroz no puede absorber la humedad del interior porque no hay un camino libre para que esa humedad migre.
Los estudios que han medido la efectividad del arroz frente a otros métodos (gel de sílice, aire caliente controlado, simplemente al aire) muestran que el arroz es consistentemente uno de los peores absorbentes para este propósito. El sílice gel es mucho más efectivo. Pero incluso el sílice gel no resuelve el problema de la humedad interior de un disco duro cerrado.
El riesgo añadido: partículas de arroz y polvo de almidón
El arroz suelto produce polvo de almidón y partículas finas cuando se manipula. Si el disco tiene alguna abertura por donde entró el agua —y si entró agua, existe alguna abertura— esas partículas pueden entrar también. En el interior de un disco duro, cualquier partícula de tamaño mayor que 0.3 micras es potencialmente catastrófica: la distancia entre el cabezal lector y la superficie del plato es de apenas 3-8 nanómetros cuando el disco está en operación. Una partícula de polvo de arroz en ese espacio es como poner una roca entre la aguja de un tocadiscos y el vinilo.
El tiempo perdido con el arroz es el verdadero problema
Más allá de la ineficacia del método, el problema real del truco del arroz es el tiempo que se pierde aplicándolo. El mito recomienda "48-72 horas en arroz". Si el disco tiene corrosión activa en su PCB o depósitos minerales formándose en los platos, esas 48-72 horas son exactamente las que necesita un laboratorio para actuar antes de que el daño sea irreversible. El truco del arroz no da tiempo: se lo quita.
El secador de pelo: otro consejo que destruye los datos
El segundo mito más extendido es aplicar calor directo con un secador de pelo para evaporar la humedad. La lógica parece correcta —el calor evapora el agua— pero en la práctica es una de las formas más rápidas de convertir un disco recuperable en irrecuperable.
El calor acelera la corrosión electroquímica
La corrosión de los componentes electrónicos de la PCB sigue la ley de Arrhenius: por cada aumento de 10°C de temperatura, la velocidad de la reacción química se duplica aproximadamente. Un secador de pelo en modo caliente aplica 60-80°C sobre la PCB. Esto no evita la corrosión — la acelera por un factor de 16 a 64 respecto a la temperatura ambiente. Lo que hubiera tomado días en correrse con el tiempo, el secador lo completa en minutos.
La deformación térmica de los platos
Los platos de un disco duro están fabricados con tolerancias de micras. Son discos de aluminio recubiertos de óxido de hierro magnético o de cristal de borosilicato (en discos modernos). El coeficiente de dilatación térmica del aluminio y el vidrio es diferente. Si el calor del secador se aplica de forma no uniforme —lo que es inevitable— los platos pueden sufrir micro-deformaciones que alteran las tolerancias de lectura. Una vez deformado un plato, los cabezales no pueden leer de forma consistente y el daño es permanente e irreversible.
Qué hacer en su lugar
Si el dispositivo se ha mojado y no tienes acceso inmediato a un laboratorio, la actuación correcta es: apagar, no encender, mantener en posición horizontal, no agitar, llevar al laboratorio lo antes posible. Si hay demora inevitable (fin de semana, etc.), guarda el disco en una bolsa sellada. Si el agua era dulce y limpia, no es necesario humedecerlo. Si era agua salada o sucia, el técnico recomendará mantenerlo en agua destilada limpia para retardar la formación de depósitos.
Qué ocurre físicamente cuando el agua entra en un disco duro
Entender el mecanismo de daño es fundamental para comprender por qué la urgencia es real y por qué ciertos errores son fatales.
Corrosión de la PCB (placa de circuito impreso)
La placa de circuito impreso del disco —la PCB, la placa verde o marrón visible en la parte posterior del disco— contiene los chips que controlan el motor, los cabezales de lectura, el firmware y la interfaz SATA o USB. Cuando el agua moja la PCB, se forma un electrolito que permite el paso de corriente entre pistas que deberían estar aisladas. Si el disco está encendido en ese momento, se producen cortocircuitos que queman los chips de control en cuestión de segundos. Si está apagado, la corrosión es más lenta pero igualmente progresiva: el oxígeno del agua reacciona con los metales de las soldaduras y las pistas de cobre, y los restos minerales del agua forman capas de óxido e hidróxidos que aumentan la resistencia eléctrica y eventualmente interrumpen los circuitos.
Depósitos minerales en los platos
El interior del disco tiene un sistema de filtrado de aire de alta precisión (filtro HEPA) que mantiene el interior libre de partículas. El agua del grifo contiene minerales disueltos (calcio, magnesio, cloro), el agua de mar tiene una concentración de sal de aproximadamente 35 gramos por litro, y el agua de inundación contiene una mezcla de sedimentos, bacterias y compuestos orgánicos. Cuando esta agua llega a los platos y comienza a evaporarse, los minerales disueltos cristalizan sobre la superficie magnética. Esos cristales tienen bordes afilados y dureza mineral. Cuando el disco vuelve a girar, el cabezal lector —que vuela a nanómetros de la superficie— impacta contra esos cristales. Un impacto de este tipo se llama head crash y deja una raya en la superficie magnética que destruye todos los datos en esa pista.
Head stiction: el cabezal pegado al plato
Otro mecanismo de daño es la stiction (contracción de "stick" + "friction"). El cabezal lector de un disco reposa en una zona de estacionamiento cuando el disco está apagado —generalmente el centro del plato o en un ramp de estacionamiento exterior. Cuando hay humedad en el interior y el agua se evapora, puede quedar una película adhesiva residual entre el cabezal y la superficie del plato. Cuando el disco intenta arrancar, el motor gira pero el cabezal está pegado y no puede elevarse. El motor se sobrecarga intentando superar la adhesión, lo que puede quemar el bobinado del motor o causar que el cabezal se eleve abruptamente rascando el plato.
Daño en el cabezal lector
Los cabezales de un disco duro moderno son estructuras de ingeniería extremadamente precisas: brazos suspendidos por una lámina de berilio-cobre que actúan como pequeños giroscopios aerodinámicos. El agua puede alterar la tensión superficial que permite el vuelo del cabezal, puede dejar residuos sobre la superficie de lectura del cabezal, y puede oxidar las conexiones eléctricas del flex cable que conecta los cabezales con la PCB. Un cabezal dañado por agua puede parecer funcional cuando el disco arranca, pero producir errores de lectura intermitentes o fallar completamente tras pocos minutos de operación.
Agua salada vs. agua dulce vs. condensación: el tipo de agua importa mucho
No todas las situaciones de agua son iguales. El tipo de agua que ha entrado en contacto con el disco determina la urgencia del proceso y las técnicas de limpieza necesarias en el laboratorio.
Agua salada: la más agresiva
El agua de mar, el agua de piscina con cloro o cualquier agua con alta concentración de sales es la peor situación posible. La sal (NaCl) disociada en iones sodio y cloro es un electrolito altamente conductivo que convierte la PCB en un circuito corto eficiente incluso con el disco apagado. El ion cloro ataca el cobre de las pistas de la PCB formando cloruro de cobre, y el sodio precipita como hidróxido sódico. La corrosión visible comienza en minutos y se hace irreversible en pocas horas. La ventana de acción para agua salada es de 6 a 12 horas desde el incidente, no 24-48.
Agua dulce limpia: el mejor escenario
El agua del grifo limpia, el agua de lluvia o el agua embotellada tienen una concentración de minerales mucho menor que el agua de mar. Si el disco estaba apagado cuando se mojó y se ha mantenido apagado desde entonces, la corrosión progresa mucho más lentamente. Es el escenario con mejor tasa de éxito en laboratorio y más margen de tiempo —hasta 48-72 horas si las condiciones son favorables. Aun así, la actuación urgente siempre mejora el resultado.
Agua de inundación: el escenario más complejo
El agua de inundación combina lo peor de varios mundos: suele tener agua del alcantarillado (con compuestos orgánicos que aceleran la oxidación), sedimentos (partículas abrasivas) y puede contener sustancias corrosivas variables según el origen. Además, en una inundación el disco puede haber estado sumergido por horas o días antes de ser recuperado. El laboratorio necesitará hacer una limpieza en sala limpia antes de cualquier intento de lectura.
Condensación: el daño silencioso
La condensación es un tipo de daño por agua que a menudo se subestima. Ocurre cuando un disco frío (por ejemplo, guardado en un garaje en invierno) se lleva a un ambiente cálido y húmedo: el vapor de agua del aire se condensa sobre las superficies frías del disco y de su interior. El daño es generalmente menos severo que una inmersión total, pero puede causar corrosión en la PCB si el disco se enciende antes de que la condensación se haya disipado. La regla es dejar que el disco alcance la temperatura ambiente (mínimo 2-3 horas) antes de encenderlo tras haberlo sacado de un ambiente frío.
Inundación vs. derrame vs. condensación: escenarios distintos, urgencias distintas
El contexto del incidente cambia radicalmente el protocolo de actuación y las expectativas de recuperación.
Derrame sobre el dispositivo (café, agua, refresco)
Es el escenario más común. Un vaso de agua sobre el teclado de un portátil, un café derramado sobre un disco externo. La cantidad de líquido que llega al disco es generalmente menor que en una inmersión total. Si el dispositivo se apaga de inmediato, la probabilidad de éxito es alta. El problema frecuente en estos casos es que el usuario reinicia el dispositivo para "comprobar si todo está bien" — ese reinicio, con humedad residual en la PCB, puede quemar los chips de control en el arranque.
Un factor adicional en derrames de bebidas: el café, los refrescos y los zumos contienen azúcares, ácidos y colorantes que son adicionalmentecorrosivos y dejan residuos pegajosos. Un derrame de agua pura es significativamente menos dañino que el mismo volumen de café con leche.
Inmersión total (caída al lavabo, piscina, lluvia intensa)
La inmersión total introduce agua por todas las aberturas disponibles —el filtro de aire, el conector de datos, las juntas de la carcasa. Si el dispositivo estaba encendido en el momento de la inmersión, el daño a la PCB es casi seguro. Si estaba apagado, el daño depende del tiempo de exposición y del tipo de agua. En este escenario, el laboratorio casi siempre necesitará abrir el disco en sala limpia para limpiar los platos antes de intentar la lectura.
Inundación prolongada (horas o días bajo el agua)
Una inundación que cubre el domicilio puede dejar los dispositivos sumergidos durante 12, 24 o incluso 72 horas. En estos casos, la corrosión de la PCB es avanzada o completa, y los platos tienen depósitos minerales y orgánicos. La recuperación es posible pero requiere reemplazar la PCB por una compatible (mismo modelo, misma revisión de firmware, misma configuración de cabezales), limpiar los platos en sala limpia con solventes de grado electrónico, y reconstruir los datos a partir de una imagen sector por sector. La tasa de éxito cae con el tiempo de exposición, pero incluso discos sumergidos durante días han tenido recuperaciones exitosas.
Portátiles, discos externos y discos de escritorio: vulnerabilidad diferente
El tipo de dispositivo afectado cambia cómo el agua accede al disco y qué componentes resultan dañados primero.
Disco duro en portátil
En un portátil, el disco duro está protegido por la carcasa del portátil, lo que le da algo de protección frente a derrames sobre el teclado. Pero si el derrame es suficientemente grande o la inmersión total, el agua llega tanto a la placa base del portátil (que puede quemar el controlador de alimentación, el puente sur, etc.) como al propio disco. En estos casos, el disco físicamente puede estar en buenas condiciones pero el sistema de alimentación del portátil está comprometido. Un laboratorio primero evalúa si el disco se puede extraer y conectar directamente, sin depender del hardware del portátil.
Los portátiles modernos con SSD NVMe (formato M.2) tienen los chips de almacenamiento soldados directamente en la placa base. En estos casos, si la placa base se quema por el agua, los datos pueden seguir en los chips de NAND, pero extraerlos requiere desoldado de chips y lectura directa en modo "chip-off" — un proceso que solo algunos laboratorios especializados pueden hacer.
Disco externo USB
Los discos externos tienen una carcasa plástica que en la mayoría de los casos no tiene ningún sellado hermético. El agua penetra fácilmente por las juntas, el conector USB y las ventilaciones. El disco externo tiene una PCB propia (adicional a la PCB del disco interno), y esta PCB de interfaz puede quemarse mientras el disco interno permanece en mejores condiciones. La recuperación a menudo implica extraer el disco interno de la carcasa externa y conectarlo directamente a través de una interfaz SATA —operación que no requiere sala limpia y que puede realizarse sin abrir el disco propiamente dicho.
Disco de escritorio (torre/sobremesa)
Los discos de escritorio están generalmente montados en torres de PC con cierta separación y ventilación. En un derrame menor, el agua puede no llegar al disco. En una inundación, el disco puede quedar sumergido pero la torre le da algo de protección. El daño en desktops por agua es menos común que en portátiles, pero cuando ocurre sigue el mismo patrón de daño en PCB y platos.
Teléfono mojado vs. disco duro mojado: por qué son problemas distintos
Es habitual que los usuarios confundan el tratamiento para un teléfono mojado con el de un disco duro mojado. Son situaciones muy diferentes.
Teléfonos: almacenamiento flash soldado en circuito sellado
Los smartphones modernos (desde 2015-2017 en adelante) tienen clasificación IP67 o IP68 —son resistentes al agua. Los que no tienen certificación IP igualmente tienen los chips de almacenamiento (NAND flash) integrados en la placa principal con resina de encapsulado y sin partes móviles. No hay platos que girar, no hay cabezales de lectura que volar sobre superficies, no hay filtros de aire. Si el teléfono se moja, el problema es la placa base (especialmente el chip de gestión de energía y los conectores), no el almacenamiento en sí. Si la placa base falla, los chips de NAND siguen físicamente intactos y se pueden leer mediante técnicas de recuperación avanzada.
Para el teléfono, el truco del arroz tampoco funciona, pero el principal mecanismo de daño es diferente: el problema es la corrosión de los contactos y los chips activos de la placa base, no los mecanismos físicos de un disco giratorio.
Disco duro: mecánica de precisión en un entorno controlado
Un disco duro HDD es fundamentalmente distinto: tiene partes móviles que operan con tolerancias de nanómetros, un interior que está sellado pero no herméticamente (tiene un filtro de presión que permite el intercambio de aire), y platos magnéticos que pueden ser dañados por partículas y depósitos. La entrada de agua es un evento mucho más serio para un HDD que para un SSD o un teléfono porque afecta tanto a la electrónica como a la mecánica de precisión.
Qué ocurre en el laboratorio: limpieza, PCB y sala limpia
El proceso de recuperación de un disco dañado por agua es más complejo y costoso que la mayoría de los procesos de recuperación estándar porque implica varias fases de restauración antes de poder leer los datos.
Evaluación inicial y triaje
El técnico evalúa el estado del disco sin encenderlo: inspección visual de la PCB (componentes quemados, depósitos visibles, oxidación), inspección del conector de datos, y evaluación del estado de la carcasa. Esta evaluación determina el orden de actuación: ¿puede intentarse conectar la PCB en las condiciones actuales, o necesita limpieza primero? ¿Hay indicios de que el interior del disco tiene agua, o el daño es exclusivamente en la PCB?
Limpieza y reparación de la PCB
Si la PCB tiene depósitos de agua y minerales pero sus componentes activos no están quemados, el técnico la limpia con alcohol isopropílico de grado electrónico (IPA 99.9%) y aire comprimido seco. El IPA disuelve los residuos minerales y orgánicos sin dañar los componentes electrónicos. Una vez limpia y seca, se evalúa su funcionamiento.
Si hay componentes quemados en la PCB —lo más común cuando el disco estaba encendido durante el incidente— el técnico localiza los chips dañados. Para los chips de control del motor y de la interfaz, puede ser posible sustituirlos por componentes compatibles. Pero el chip más crítico es el ROM chip (o en discos modernos, un área de memoria flash integrada en el controlador principal): contiene los parámetros adaptativos específicos de ese disco —las calibraciones del cabezal, el mapa de sectores defectuosos, la configuración de la zona de usuario. Ese chip o esa área de memoria debe ser leída del disco original (o de una imagen previa) e implantada en el disco donante. Si el ROM chip está completamente destruido, la recuperación se complica significativamente.
Apertura en sala limpia y limpieza de platos
Si el agua llegó al interior del disco —platos, cabezales, motor— el disco debe abrirse en sala limpia (ISO 5, equivalente a clase 100). En un ambiente normal, el aire contiene miles de partículas por metro cúbico. Una sala limpia ISO 5 tiene menos de 3,520 partículas por metro cúbico de tamaño >0.5 µm. Abrir un disco fuera de sala limpia introduce inevitablemente partículas que causarían un head crash al arrancar.
En sala limpia, el técnico inspecciona los platos con iluminación de alta intensidad para detectar depósitos visibles, stiction entre cabezal y plato, y daño superficial. Si hay depósitos, se limpian con agua destilada deionizada y alcohol isopropílico de alta pureza aplicados con paños de microfibrilla de grado electrónico —no papel ni tejidos convencionales que puedan soltar fibras. Si el cabezal está dañado o muestra signos de stiction severa, se sustituye por uno compatible de un disco donante del mismo modelo, revisión y lote de firmware.
Imagen sector por sector
Con la PCB reparada o sustituida y el interior del disco limpio y sellado de nuevo, el disco se conecta al PC-3000 UDMA para hacer la imagen. El proceso es idéntico al de cualquier recuperación de disco con daño físico: lectura multipasada, gestión de errores por sector, extracción del máximo de datos posible. La diferencia es que en un disco que ha sufrido daño por agua, pueden aparecer errores en zonas inesperadas —sectores que parecían bien pero tienen depósitos microscópicos de minerales que el proceso de limpieza no eliminó completamente. El técnico monitoriza el proceso y puede repetir ciclos de limpieza si es necesario.
Reconstrucción del sistema de ficheros y verificación
Una vez obtenida la imagen, la recuperación de archivos se hace sobre la imagen —no sobre el disco original. El sistema de ficheros se reconstruye con PC-3000 Data Extractor, R-Studio o herramientas especializadas según el caso (NTFS, HFS+, ext4, exFAT). Los archivos recuperados se verifican: documentos, fotografías, vídeos y bases de datos se comprueban manualmente antes de la entrega. Se genera un informe con el listado de archivos recuperados, los no recuperables y la causa.
Tasas de éxito y coste: qué esperar de una recuperación por agua
La recuperación de datos de discos dañados por agua es uno de los procesos más costosos y variables en laboratorio, precisamente porque la complejidad depende de factores que no siempre pueden evaluarse hasta abrir el disco.
Tasas de éxito según el tiempo y el tipo de agua
Las tasas de éxito publicadas en el sector oscilan entre el 40% y el 70% para recuperación de datos de discos dañados por agua, dependiendo de varios factores:
- Tiempo desde el incidente: Menos de 24 horas con disco apagado → tasas de hasta 70-80%. Entre 24 y 72 horas → tasas del 50-65%. Más de 72 horas o inundación prolongada → tasas del 30-50%.
- Tipo de agua: Agua dulce limpia → mejor escenario. Agua del grifo (con cloro y minerales) → moderado. Agua salada o de inundación → peor escenario.
- Si el disco fue encendido mientras estaba mojado: Un único arranque con el disco húmedo puede reducir la tasa de éxito un 20-30% respecto a un disco que se mantuvo apagado.
- Estado previo del disco: Un disco en buen estado antes del incidente tiene más probabilidades de éxito que uno que ya tenía sectores defectuosos o problemas mecánicos.
Coste estimado según el escenario
| Escenario | Coste estimado | Plazo |
|---|---|---|
| Derrame leve, disco apagado de inmediato, PCB limpia, sin apertura de sala limpia | 400-550€ + IVA | 2-4 días |
| Daño en PCB (chips quemados), apertura en sala limpia necesaria, agua dulce | 550-750€ + IVA | 3-6 días |
| Inmersión total, agua de grifo o lluvia, sustitución de cabezales en sala limpia | 700-900€ + IVA | 4-8 días |
| Inundación prolongada (agua salada o sucia), múltiples ciclos de limpieza | 900-1200€ + IVA | 4-12 días |
| Disco de servidor / NAS dañado por agua | 1000-1800€ + IVA | 5-12 días |
El diagnóstico es siempre gratuito. Antes de comprometerte con el trabajo, recibes un informe detallado del estado del disco, la valoración de recuperabilidad y el presupuesto exacto. Solo pagas si recuperamos tus datos.
Preguntas frecuentes
No lo enciendas. No lo metas en arroz. Llama ahora al 900 899 002 (gratuito). Diagnóstico gratuito, recogida urgente en toda España, y solo pagas si recuperamos tus datos.