Recuperación de datos en la industria alimentaria y de bebidas
La industria alimentaria y de bebidas opera bajo un marco regulatorio de los más exigentes de la economía española: el Reglamento (CE) 178/2002 obliga a mantener registros de trazabilidad durante 5 años como mínimo; las normas IFS, BRC y la ISO 22000 requieren evidencias documentales de cada proceso productivo para mantener las certificaciones; y el sistema HACCP exige registros continuos de puntos críticos de control que los auditores pueden solicitar con apenas 24 horas de preaviso. Cuando un servidor de planta, un NAS o una estación de trabajo de calidad pierde sus datos, las consecuencias van mucho más allá de la recuperación técnica: pueden paralizar exportaciones, invalidar certificaciones y generar sanciones de la AESAN o de los organismos de control aduanero.
El ecosistema de datos en la industria alimentaria
Una empresa mediana del sector alimentario puede gestionar simultáneamente varios tipos de sistemas de información críticos, cada uno con sus propios formatos de base de datos y requisitos de conservación: