Cuando una empresa cierra, el administrador tiene la tentación de apagar los servidores y olvidarse. Pero la ley no lo permite. La normativa española obliga a conservar la documentación mercantil y fiscal durante años después de la disolución. Si los soportes digitales están dañados, la recuperación de datos no es opcional: es una obligación legal.
La obligación legal de conservar datos empresariales
Muchos empresarios desconocen que el cierre de una sociedad no extingue la obligación de conservar determinados documentos. Las principales normas aplicables en España son: